¿Cuándo nos encontramos con un Grupo de empresas fraudulentas?

¿Cuándo nos encontramos con un Grupo de empresas fraudulentas?

Los elementos adicionales y determinantes de la responsabilidad solidaria del Grupo de empresas son:

1.- Funcionamiento unitario con prestación indistinta de trabajo

2.- Confusión patrimonial

3.- Unidad de caja

4.- Personalidad jurídica aparente

5.- Abusiva dirección unitaria

Examen de hechos para determinar si los mismos son subsumibles en los elementos definidores del Grupo de empresas fraudulento:


1.- Funcionamiento unitario con prestación indistinta de trabajo


No existe funcionamiento unitario de empresas cuando cada una de ellas realiza sus respectivas actividades con su propio personal, al que abona sus retribuciones, siempre que no exista dato alguno que permita afirmar que existe prestación indistinta de trabajo de los trabajadores de una empresa a otra de las del Grupo. La prestación indiferenciada supone una única relación de trabajo cuyo titular es el Grupo en su condición de sujeto real y efectivo de la explotación unitaria por cuenta de la que prestan servicios los trabajadores, que no pueden diferenciar a cuál de las empresas aportan su actividad.


2.- Confusión patrimonial


Si cada empresa tiene su patrimonio debidamente separado, no existe confusión patrimonial sin perjuicio de que, en virtud de un contrato de arrendamiento, por ejemplo, la empresa X haya arrendado a la empresa Y una nave en un lugar determinado, a la que está trasladando su centro de trabajo. No cabe entender que el contrato es simulado o el precio inferior al de mercado siempre que no exista dato alguno que permita alcanzar tal conclusión.


Tampoco se produce confusión patrimonial por el hecho de que puedan existir facturas giradas u abonadas por una empresa determinada antes de una fusión de empresas y con posterioridad a la misma por gastos efectuados por la empresa X y facturas giradas a esta empresa por otra empresa distinta


La ausencia de datos concretos (por ejemplo, no se consignan número de facturas, importe de las mismas, fechas en las que se realizaron, etc.) no permite atribuir a tales circunstancias la relevancia suficiente como para calificarlas de «confusión patrimonial». A este respecto hay que señalar que no es inusual que una sociedad externalice las funciones de administración y gerencia, sino que, por el contrario, es habitual que los grupos de sociedades centralicen una serie de actividades y tareas a fin de optimizar el servicio, evitando duplicidades en los puestos, existiendo en el tráfico mercantil gran número de sociedades que tienen como objeto social la prestación de este tipo de servicios, tanto para el Grupo como para terceros.


Finalmente, el dato de que una sociedad sea la titular de la totalidad del accionariado de otra, tras complejas operaciones de compraventa a través de distintas sociedades, no significa que exista confusión patrimonial. Es de significar al respecto que tal y como pone de relieve la sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 20 de octubre de 2015, «el elemento no va referido a la propiedad del capital, sino a la propiedad común y al uso del patrimonio social de forma indistinta, lo que no impide la utilización conjunta de infraestructuras o medios de producción comunes, siempre que esté clara y formalizada esa pertenencia común o la cesión de su uso”.


3º.- Unidad de caja


Tienen que existir datos concretos para que se conduzca a entender que se ha producido la «promiscuidad» de gestión o «permeabilidad contable» configuradora del referido elemento.


4º.- Personalidad jurídica aparente

No existe si cada una de las sociedades que conforman el Grupo tiene personalidad jurídica propia, diferenciada de las demás, con su propia denominación y órganos sociales.


5º.- Abusiva dirección unitaria


El hecho de que una empresa determinada sea titular de la totalidad de las acciones de otras y que el administrador único de dichas empresas sea otra sociedad, es cierto que puede acarrear una cierta coincidencia en la toma de decisiones pero la dirección unitaria de varias entidades empresariales no es suficiente para extender a todas ellas la responsabilidad, pues tal dato tan sólo será determinante de la existencia del Grupo tal y como pone de relieve la precitada sentencia del TS de 20 de octubre de 2015. Esta línea se refuerza con la jurisprudencia comunitaria, que en interpretación del art. 2 de la Directiva 98/59 niega la cualidad de empresario a la empresa matriz en los Grupos de empresa, aún para el caso de que la decisión extintiva fuese decidida por aquélla.


Febrero 2020
El Equipo Jurídico de Legal Services Abogados